súplica a la vida
Luz de la vida
engaladora
voluble oleaje de la existencia
con brisa amarga
o embriagadora
henchiendo el seno de somnolencia
de un siglo nuevo
a la ribera
cruel o sonriente ¿quién lo supiera?
el alma frágil
nos ha traído
sobre la cresta de una quimera.
Los otros vasos
si quieres llévanos.
De la celeste pasión la copa
hasta los bordes
tan solo déjanos,
y en el engaño de los engaños
mecidas siempre
de un sueño único
juntas, doquiera
y hasta la playa del suspiro último
estas dos almas
llévanos. Día.