Autores
macedonio fernández
elena bellamuerte
No eres, Muerte, quienpor nombre de misteriopueda a mi mente hacer pálidacual a los cuerpos haces. ¡Si he vistoposar en ti sin sombra el mirar de una niña!
De aquella que te llamó a su partiday partiendo sin ti, contigo me dejósin temer por mí. Quiso decirmela que por ahínco de amor se hizo engañosa:«Mírala bien a la llamada y dejada; la Muerte.Obra de ella no llevo en mí algunani enójela,su cetro en mí no ha usado,su paso no me sigue,ni llevó su palor ni de sus ropas hilossino luz de mi primer día,y las a1zadas vestesque madre midió en primaveray en estío ya son cortas;ni asido a mí llevo dolorpues ¡mírame! que antes es gozo de niñaque al seguro y ternurade mirada de madre juegay por extremar juego y de amor certeza—ved que así hago contigo, y lo digo a tus lágrimasa su ojos se oculta.Segurade su susto curar con pronta vuelta».¡Si he visto cómo echastela caída de tu vuelo, tan fío,a posarse al corazón de la amorosa!
Y cuál lo alzaste al pronto. de tanta dulzura en cortesíaporque amor la regía,porque amor defendíade muerte allí.¡Oh! Elena, ¡oh! niñapor haber más amor ida,mi primer conocerte fue tardíoy como sólo de todo amor se amanquienes jugaron antes de amary antes de hora de amor se miraron niños—Y esto sabías: este grave sabertu ardiente alma guardaba;grave pensar de amor todo conoce—así en ternísimoinvento de pasión quisiste esta partidaporque en tan honda horami mente torpe de varón niña te viera.Fue tu partir así suave triunfandocomo se aquieta ola que vuelvede la ribera al sena vastoen tu frente un fin de ola se durmiópor caricia y como en fantasíade serte compañíay de mostrar que allíAusencia o Sueño pero no muerte había;que no busca un moriralmohada en otra muerte.
Pero sí sueño en sueño;niño se aduerme en madre.Y te dormiste en Inocente victoria.¿Te dormiste? Palabras no lo dicen.Fue sólo un dulce querer dormir,fue sólo un dulce querer partirpero un ardiente querer atarsepero un ardiente querer atarme.¿Dónde te busco alma afanosaalma ganosa, buscadora alma?Por donde vaya mi seguimientoalma sin cansancio seguidorami palabra te alcance.La que se fue entendidacuál ninguna, entendida en su irsey su retorno.Y sí así no es, es porque es mucho más.Y si así no es, ¡no cortes Hombre mi palabra!Criatura de poría de amorque al Tiempo destejió.Que llamó a sí su primer díase hizo obedecida a su porfía;y se envolvió la frentey embebió su cabezay prendió a sus cabellosla luz de su primer sagrado Díadócil al sagrado caprichode hora última de mujeren el terrenal ejercicio.Y me decíasu sonreír en hora tan oscura:​“Déjame jugar, sonreír. Es un instanteen que tu ser se azore.Llevóme de partida tu comprenderme. Voyme entendida,torpeza de amor de hombre ya no será de ti​”.Niña y maestra de muertefingida en santo juego de un único, ardiente destino.Fingimiento enloquecedorque por Palabra tuvoel torrente de las lágrimas corriendo.Cual cae en seriedad y grave pulsapecho de doncella turbadopor cercanía de amory pénese en valentía y pensamientode la prueba fortísima,quedó aquél para sólo quienfue entendida, oculta y mostrárase de nuevo,la amorosa.Yo sabía muerte pero aquel partir no.Muerte es beldad y me quedó aprendidapor juego de niña que a sonreída muerteechó la cabeza inventorapor ingenios de amor mucho luchada.¡Oh qué juego de niña quisiste!
Niña del fingido morir—con más lágrimas visto que el más cierto.Tanta lucha sudorosa hizo la abrumadora cabezacuando la echaste a dormir tu ​“muerte​”en la almohada—del Despertar Mañana—ojos y almas tan dueños del mañanaque sin amargarse en lágrimastodo lloro movieron.Tanta certeza en el ser de una niña florecidasecos tuvo sus ojos: todo en torno lloraba—.Oh niña del Despertar Mañana‘que en luz de su primer día se hizo ocultacon sumisión de Luz, Tiempo y Muerteen enamorada diligenciade servir al sacro fingimientodel más Hondo capricho en levísimo juego,de último humano querer de la ya hoy no humana.Muerte es Beldadpero muerte entusiasta,partir sin muerte en luz de un primer díaes DivinidadGrave y gracioso artificiode muerte sonreída.¡Oh cuál juego de niñalograste Elena, niña vencedora!Arriba de Dios fingidoraen hora ultima de mujer.Mi ser perdido en cortesíade gallardía tanta,de alma a todo amor alzada.¿Cuándo será que a todo amor alzadoservido su vivir,copa de muerte a su vivir servida,prueba otra vez, la eterna vez del alma,el mirar de quien hoy sólo el ser de la Espera tienecual sólo el ser de un Esperado tengo?