nicolás guillén
- a veces
A veces tengo ganas de ser un cursi / para decir: La amo a usted con locura. / A veces tengo ganas de ser tonto / para gritar: ¡La quiero tanto! / A veces tengo ganas de ser un niño / pa
- adivinanzas
En los dientes, la mañana, / y la noche en el pellejo. / ¿Quién será, quién no será? / —El negro. / Con ser hembra y no ser bella, / harás lo que ella te mande. / ¿Quién será, quién no ser
- agua del recuerdo
¿Cuándo fue? / No lo sé. / Agua del recuerdo / voy a navegar. / Pasó una mulata de oro, / y yo la miré al pasar: / Moño de seda en la nuca, / bata de cristal, / niña de espalda reciente, / tacón
- allá dentro, en el monte
Allá dentro, en el monte, / donde la luz acaba, / allá en el monte adentro, / ácana. / Ay, ácana con ácana, / con ácana; / ay, ácana con ácana. / El horcón de mi casa. / Allá dentro, en el mon
- alma música
Yo soy borracho. Me seduce el vino / luminoso y azul de la Quimera / que pone una explosión de Primavera / sobre mi corazón y mi destino. / Tengo el alma hecha ritmo y armonía; / todo en
- angustia cuarta
Federico / Toco a la puerta de un romance. / -¿No anda por aquí Federico? / Un papagayo me contesta: / -Ha salido. / Toco a una puerta de cristal. / -¿No anda por aquí Federico? / Viene una
- angustia segunda
Tus venas, la raíz de nuestros árboles / La raíz de mi árbol, retorcida; / la raíz de mi árbol, de tu árbol, / de todos nuestros árboles, / bebiendo sangre, húmeda de sangre, / la raíz d
- arte poética
Conozco la azul laguna / y el cielo doblado en ella / y el resplandor de la estrella. / Y la luna. / En mi chaqueta de abril / prendí una azucena viva / y besé la sensitiva / con labios de t
- balada
Ay, venga, paloma, venga / y cuénteme usted su pena. / —Pasar he visto a dos hombres / armados y con banderas; / el uno en caballo moro, / el otro en potranca negra. / Dejaron casa y mujer
- balada de los abuelos
Sombras que solo yo veo, / me escoltan mis dos abuelos. / Lanza con punta de hueso, / tambor de cuero y madera: / mi abuelo negro. / Gorguera en el cuello ancho, / gris armadura guerrera: /
- burgueses
No me dan pena los burgueses vencidos. Y cuando pienso que van a dar me pena, aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos. / Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
- caminando
Caminando, caminando, / ¡caminando! / Voy sin rumbo caminando, / caminando; / voy sin plata caminando, / caminando; / voy muy triste caminando, / caminando. / Está lejos quien me busca, / camina
- caña
El negro / junto al cañaveral. / El yanqui / sobre el cañaveral. / La tierra / bajo el cañaveral. / ¡Sangre / que se nos va!
- canción (¡de qué callada manera)
¡De qué callada manera / se me adentra usted sonriendo, / como si fuera / la primavera! / (Yo, muriendo.) / Y de qué modo sutil / me derramó en la camisa / todas las flores de abril. / ¿Quién
- canto negro
¡Yambambó, yambambé! / Repica el congo solongo, / repica el negro bien negro; / congo solongo del Songo / baila yambó sobre un pie. / Mamatomba, / serembe cuserembá. / El negro canta y se aj
- canto para matar a una culebra
Canto para matar a una culebra. / ¡Mayombe—bombe—mayombé! / ¡Mayombe—bombe—mayombé! / ¡Mayombe—bombe—mayombé! / La culebra tiene los ojos de vidrio; / la culebra viene y se enreda en un
- cómo no ser romántico y siglo xix
Cómo no ser romántico y siglo XIX, / no me da pena, / cómo no ser Musset / viéndola esta tarde / tendida casi exangüe, / hablando desde lejos, / lejos de allá del fondo de ella misma, / de c
- cuando me veo y toco
Cuando me veo y toco / yo, Juan sin Nada no más ayer, / y hoy Juan con Todo, / y hoy con todo, / vuelvo los ojos, miro, / me veo y toco / y me pregunto cómo ha podido ser. / Tengo, vamos a v
- cuando yo vine a este mundo
Cuando yo vine a este mundo, / nadie me estaba esperando; / así mi dolor profundo / se me alivia caminando, / pues cuando vine a este mundo, / te digo, / nadie me estaba esperando. / Miro a
- ébano real
Te vi al pasar, una tarde, / ébano, y te saludé; / duro entre todos los troncos, / tu corazón recordé. / Arará, cuévano, / arará sabalú. / Ébano real, yo quiero un barco, / ébano real, de tu
- ejercicio de piano con amapola de siete a nueve de la mañana
Año de 1910 / Sobre la quemadura de la amapola / aplícate jazmines ,que eso la cura; / si acaso fuese grave la quemadura / usarás la camelia, pero una sola. / Cuando el cielo en verano s
- el abuelo
Esta mujer angélica de ojos septentrionales, / que vive atenta al ritmo de su sangre europea, / ignora que lo hondo de ese ritmo golpea / un negro al parche duro de roncos atabales. /
- el aconcagua. bestia
El Aconcagua. Bestia / solemne y frígida. Cabeza / blanca y ojos de piedra fija. / Anda en lentos rebaños / con otros animales semejantes / por entre rocallosos desamparos. / En la noche, /
- el alma vuela y vuela
El alma vuela y vuela / buscándote a lo lejos, / rosa tú, melancólica / rosa de mi recuerdo. / Cuando la madrugada / va el campo humedeciendo, / y el día es como un niño / que despierta en e
- el árbol
El árbol que verdece / a cada primavera, / no es más feliz que yo, / de nuevo verdiflor. / Las amarillas hojas / cayeron, y en mi tronco / vuelven los novios trémulos / a entrelazar sus cifr
- el negro mar
La noche morada sueña / sobre el mar; / la voz de los pescadores / mojada en el mar; / sale la luna chorreando / del mar. / El negro mar. / Por entre la noche un son / desemboca en la bahía; / p
- en el acuario del gran zoo
En el acuario del Gran Zoo, / nada el Caribe. / Este animal / marítimo y enigmático / tiene una cresta de cristal, / el lomo azul, la cola verde, / vientre de compacto coral, / grises aletas
- en los dientes, la mañana
En los dientes, la mañana, / y la noche en el pellejo. / ¿Quién será, quién no será? / -El negro. / Con ser hembra y no ser bella, / harás lo que ella te mande. / ¿Quién será, quién no ser
- fusilamiento
1 / Van a fusilar / a un hombre que tiene los brazos atados; / hay cuatro soldados / para disparar. / Son cuatro soldados / callados, / que están amarrados, / lo mismo que el hombre amarrado q
- glosa
1 / Como la espuma sutil / con que el mar muere deshecho, / cuando roto el verde pecho / se desangra en el cantil, / no servido, sí servil, / sirvo a tu orgullo no más, / y aunque la muerte
- glosa (no sé si me olvidarás)
No sé si me olvidarás, / ni si es amor este miedo; / yo sólo sé que te vas, / yo sólo sé que me quedo. / ANDRÉS ELOY BLANCO / 1 / Como la espuma sutil / con que el mar muere deshecho, / cuando
- guadalupe w.i.
POINTRE-À-PITRE / Los negros, trabajando / junto al vapor. Los árabes, vendiendo, / los franceses, paseando y descansando, / y el sol, ardiendo. / En el puerto se acuesta / el mar. El aire
- guitarra
A Francisco Guillén / Tendida en la madrugada, / la firme guitarra espera: / Voz de profunda madera / desesperada. / Su clamorosa cintura, / en la que el pueblo suspira, / preñada de son, es
- guitarra en duelo mayor
I / Soldadito de Bolivia, / soldadito boliviano, / armado vas con tu rifle, / que es un rifle americano, / soldadito de Bolivia, / que es un rifle americano. / II / Te lo dio el señor Barrient
- iba yo por un camino cuando con la muerte di
Iba yo por un camino cuando con la muerte di. / -¡Amigo! -gritó la muerte, / pero no le respondí, / pero no le respondí; / miré no más a la Muerte, / pero no le respondí. / Llevaba yo un l
- josé ramon cantaliso
José Ramón Cantaliso, / ¡canta liso!, canta liso, / José Ramón. / Duro espinazo insumiso: / por eso es que canta liso / José Ramón Cantaliso, / José Ramón. / En bares, bachas, bachatas, / a lo
- la canción del bongó
Esta es la canción del bongó: / —Aquí el que más fino sea, / responde, si llamo yo. / Unos dicen: Ahora mismo, / otros dicen: Allá voy. / Pero mi repique bronco, / pero mi profunda voz, / co
- la muralla
Para hacer esta muralla, / tráiganme todas las manos: / Los negros, su manos negras, / los blancos, sus blancas manos. / Ay, / una muralla que vaya / desde la playa hasta el monte, / desde e
- la sangre es un mar inmenso
La sangre es un mar inmenso / que baña todas las playas... / Sobre sangre van los hombres, / navegando en sus barcazas: / reman, que reman, que reman, / ¡nunca de remar descansan! / Al neg
- la tarde pidiendo amor
La tarde pidiendo amor. / Aire frío, cielo gris. / Muerto sol. / La tarde pidiendo amor. / Pienso en sus ojos cerrados, / la tarde pidiendo amor, / y en sus rodillas sin sangre, / la tarde p
- la vida empieza a correr
La vida empieza a correr / de un manantial, como un río; / a veces, el cauce sube, / a veces, el cauce sube, / y otras se queda vacío. / Del manantial que brotó / para darte vida a ti, / ay,
- llegada
¡Aquí estamos! / La palabra nos viene húmeda de los bosques, / y un sol enérgico nos amanece entre las venas. / El puño es fuerte / y tiene el remo. / En el ojo profundo duermen palmeras
- los fieles amantes
Noche mucho más noche; el amor ya es un hecho. / Feliz nivel de paz extiende el sueño / como una perfección todavía amorosa. / Bulto adorable, lejos ya, / se adormece, / y a su candor en
- madrigal
Tu vientre sabe más que tu cabeza / y tanto como tus muslos. / Esa / es la fuerte gracia negra / de tu cuerpo desnudo. / Signo de selva el tuyo, / con tus collares rojos, / tus brazaletes de
- madrigal ii
Sencilla y vertical / como una caña en el cañaveral. / Oh retadora del furor / genital: / tu andar fabrica para el espasmo gritador / espuma esquina entre tus muslos de metal.
- mariposa
Quisiera / hacer un verso que tuviera / ritmo de Primavera; / que fuera / como una fina mariposa rara, / como una mariposa que volara / sobre tu vida, y cándida y ligera / revolara / sobre tu
- martí
¡Ah, no penséis que su voz / es un suspiro! Que tiene / manos de sombra, y que es / su mirada lenta gota / lunar temblando de frío / sobre una rosa. / Su voz / abre la piedra, y sus manos / pa
- mi patria es dulce por fuera
Mi patria es dulce por fuera, / y muy amarga por dentro; / mi patria es dulce por fuera, / con su verde primavera, / con su verde primavera, / y un sol de hiel en el centro. / ¡Qué cielo d
- motivo de son
Ayé me dijeron negro / pa que me fajara yo: / pero e que me lo desía / era un negro como yo. / Tan blanco como te ve / y tu abuela sé quién é. / ¡Sácala de la cosina: / Mamá Iné! / Mamá Iné, t
- mujer nueva
Con el círculo ecuatorial / ceñido a la cintura como a un pequeño mundo, / la negra, la mujer nueva, / avanza en su ligera bata de serpiente. / Coronada de palmas / como una diosa recién
- mulata
Ya yo me enteré, mulata, / mulata, ya sé que dise / que yo tengo la narise / como nudo de cobbata. / Y fíjate bien que tú / no ere tan adelantá, / poqque tu boca é bien grande, / y tu pasa,
- negro bembóm
¿Po qué te pone tan brabo, / cuando te dicen negro bembón, / si tiene la boca santa, / negro bembóm? / Bembón así como ere / tiene de tó; / Caridá te mantiene, te lo dá tó. / Te queja todaví
- negro bembón
¿Po qué te pone tan brabo, / cuando te disen negro bembón, / si tiene la boca santa, / negro bembón? / Bembón así como ere / tiene de to; / Caridá te mantiene, / te lo da to. / Te queja todabí
- nieve
Como la nieve cae aquí, / nieva también dentro de mí. / (Verlaine con nieve, ¿no es así?) / De ti me acuerdo ya sin ti. / ¿A qué llorar, me digo yo, / por quien no llora ni lloró? / Si es
- no me dan pena los burgueses vencidos
No me dan pena los burgueses vencidos. / Y cuando pienso que van a dar me pena, / aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos. / Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas, /
- no sé por qué piensas tú
No sé por qué piensas tú, / soldado, que te odio yo, / si somos la misma cosa / yo, / tú. / Tú eres pobre, lo soy yo; / soy de abajo, lo eres tú; / ¿de dónde has sacado tú, / soldado, que te o
- no sé. lo ignoro
No sé. Lo ignoro. / Desconozco todo el tiempo que anduve / Sin encontrarla nuevamente. / ¿Tal vez un siglo? Acaso. / Acaso un poco menos: noventa y nueve años. / ¿O un mes? Pudiera ser.
- palabras en el trópico
Trópico, / tu dura hoguera / tuesta las nubes altas / y el cielo profundo ceñido por el arco del Mediodía. / Tú secas en la piel de los árboles / la angustia del lagarto. / Tú engrasas las
- palabras fundamentales
Haz que tu vida sea / campana que repique / o surco en que florezca y fructifique / el árbol luminoso de la idea. / Alza tu voz sobre la voz sin nombre / de todos los demás, y haz que se
- palma sola
La palma que está en el patio / nació sola; / creció sin que yo la viera, / creció sola; / bajo la luna y el sol, / vive sola. / Con su largo cuerpo fijo, / palma sola; / sola en el patio sell
- pas de téléphone
La lluvia, el cielo gris. / Pas de téléphone / lejos de ti. / (Me duele el corazón). / ¿Qué hacer para saber / si ahora, en esta hora / de lluvia y cielo gris, / te duele el corazón / como me
- pero que te pueda ver
Si es que me quieres matar, / no esperes a que me duerma, / pues no podré despertar. / Muerto, / ay, muerto y también dormido, / no es ni morir ni soñar, / no es ni recuerdo no olvido. / Mue
- piedra de horno
La tarde abandonada gime deshecha en lluvia. / Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana. / Duros suspiros rotos, quimeras calcinadas. / Lentamente va viniendo tu cuerpo. / Lleg
- pregón
¡Ah, / qué pedazo de sol, / carne de mango! / Melones de agua, / plátanos. / ¡Quencúyere, quencúyere, / quencuyeré! / ¡Quencúyere, que la casera / salga otra vez! / Sangre de mamey sin venas, / y
- problemas del subdesarrollo
Monsieur Dupont te llama inculto, / porque ignoras cuál era el nieto / preferido de Víctor Hugo. / Herr Müller se ha puesto a gritar, / porque no sabes el día / (exacto) en que murió Bis
- rosa tú melancólica
El alma vuela y vuela / buscándote a lo lejos, / Rosa tú, melancólica / rosa de mi recuerdo. / Cuando la madrugada / va el campo humedeciendo, / y el día es como un niño / que despierta en e
- sensemayá - canto para matar una culebra
¡Mayombe—bombe—mayombé! / ¡Mayombe—bombe—mayombé! / ¡Mayombe—bombe—mayombé! / La culebra tiene los ojos de vidrio; / la culebra viene y se enreda en un palo; / con sus ojos de vidrio, en
- siempre
Bien pueden su hojarasca y polvo y hielo / acumular los años sobre ti. / Mi corazón sacude el turbio velo, / y siempre te hallo, ¡oh dádiva del cielo! / fresca y radiante en mí. / Porque
- sigue
Camina, caminante, / sigue; / camina y no te pare, / sigue. / Cuando pase po su casa / no le diga que me bite: / camina, caminante, / sigue. / Sigue y no te pare, / sigue: / no la mire si te llama
- sobre la quemadura de la amapola
Sobre la quemadura de la amapola / aplícate jazmines ,que eso la cura; / si acaso fuese grave la quemadura / usarás la camelia, pero una sola. / Cuando el cielo en verano se tornasola /
- soldado, aprende a tirar
Soldado, aprende a tirar: / Tú no me vayas a herir, / que hay mucho que caminar. / ¡Desde abajo has de tirar, / si no me quieres herir! / Abajo estoy yo contigo, / soldado amigo. / Abajo, co
- sudor y látigo
Látigo, / sudor y látigo. / El sol despertó temprano / y encontró al negro descalzo, / desnudo el cuerpo llagado, / sobre el campo. / Látigo, / sudor y látigo. / El viento pasó gritando: / – ¡Qu
- tendida en la madrugada
Tendida en la madrugada, / la firme guitarra espera: / voz de profunda madera / desesperada. / Su clamorosa cintura, / en la que el pueblo suspira, / preñada de son, estira / la carne dura. /
- tengo
Cuando me veo y toco, / yo, Juan sin Nada no más ayer, / y hoy Juan con Todo, / y hoy con todo, / vuelvo los ojos, miro, / me veo y toco / y me pregunto cómo ha podido ser. / Tengo, vamos a
- toco a la puerta de un romance
Toco a la puerta de un romance. / -¿No anda por aquí Federico? / Un papagayo me contesta: / -Ha salido. / Toco a una puerta de cristal. / -¿No anda por aquí Federico? / Viene una mano y me
- tu recuerdo
Siento que se despega tu recuerdo / de mi mente, como una vieja estampa; / tu figura no tiene ya cabeza / y un brazo está deshecho, como en esas / calcomanías desoladas / que ponen los m
- un lagarto verde
Por el Mar de las Antillas / (que también Caribe llaman) / batida por olas duras / y ornada de espumas blandas, / bajo el sol que la persigue / y el viento que la rechaza, / cantando a lág
- un poema de amor
No sé. Lo ignoro. / Desconozco todo el tiempo que anduve / sin encontrarla nuevamente. / ¿Tal vez un siglo? Acaso. / Acaso un poco menos: noventa y nueve años. / ¿O un mes? Pudiera ser.
- un son para niños antillanos
Por el Mar de las Antillas / anda un barco de papel: / Anda y anda el barco barco, / sin timonel. / De La Habana a Portobelo, / de Jamaica a Trinidad, / anda y anda el barco barco / sin capi
- una fría mañana
Pienso en la fría mañana en que te fui a ver, / allá donde La Habana quiere irse en busca del campo, / allá en tu suburbio claro. / Yo con mi botella de ron / y el libro de mis poemas
- una paloma
Una paloma / cantando pasa: / —¡Upa, mi negro, / que el sol abrasa! / Ya nadie duerme, / ni está en su casa; / ni el cocodrilo, / ni la yaguaza, / ni la culebra, / ni la torcaza... / Coco, cacao, /
- van a fusilar
Van a fusilar / a un hombre que tiene los brazos atados. / Hay cuatro soldados / para disparar. / Son cuatro soldados / callados, / que están amarrados, / lo mismo que el hombre amarrado que
- yo no voy a decirte que soy un hombre puro
Yo no voy a decirte que soy un hombre puro. / Entre otras cosas / falta saber si es que lo puro existe. / O si es, pongamos, necesario. / O posible. / O si sabe bien. / ¿Acaso has tú proba
- yoruba soy, lloro en yoruba
Yoruba soy, lloro en yoruba / lucumí. / Como soy un yoruba de Cuba, / quiero que hasta Cuba suba mi llanto yoruba, / que suba el alegre llanto yoruba / que sale de mí. / Yoruba soy, / cantan
- ¡aquí estamos!
¡Aquí estamos! / La palabra nos viene húmeda de los bosques, / Y un sol enérgico nos amanece entre las venas. / El puño es fuerte / Y tiene el remo. / En el ojo profundo duermen palmeras
- ¿lejos?
¿Lejos? / Hay un arco tendido / que hace viajar la flecha / de tu voz. / ¿Alto? / Hay un ala que rema / recta, hacia el sol. / De polo a polo a una / secreta información. / ¿Qué más? / Estar alert
- ¿puedes?
¿Puedes venderme el aire que pasa entre tus dedos / y te golpea la cara y te despeina? / ¿Tal vez podrías venderme cinco pesos de viento, / o más, quizás venderme una tormenta? / ¿Acas